
Recientemente se han cumplido 35 años de la llegada del hombre a la luna. Quienes tuvieron la oportunidad de presenciar, a través de la pantalla de televisión de sus hogares aquellos acontecimientos, todavía relatan la emoción trasmitida por un hecho sin precedentes.
El 20 de julio de 1969, más de 600 millones de personas -la quinta parte de la población mundial- contemplaban con reverencia como en la misión espacial estadounidense Apolo 11, un hombre común y corriente, el astronauta Neil Armtrong se convertía en el primer hombre que pisaba la Luna.
Hoy en día, existe un número considerable de habitantes del planeta que dudan sobre la veracidad del alunizaje en 1969, sólo unos años después de la promesa de Kennedy. Desde hace varios años, circulan teorías que establecen, que todo se trató de un montaje levantado por el gobierno estadounidense, para demostrar su superioridad en la carrera espacial frente a los rusos y que las supuestas imágenes en directo desde la luna, se produjeron para un público mundial en un escenario artificial en Nevada.
En aquella época, la guerra fría estaba en pleno apogeo. Esa la larga y abierta rivalidad que mantuvo a Estados Unidos con la entonces Unión Soviética y sus respectivos aliados tras la segunda guerra mundial. Teniendo a la NASA como una de las armas más importantes de esta batalla.
Entre los detractores del alunizaje, se halla Bill Kaysing, redactor técnico en una empresa relacionada con las misiones Apolo en esa época. Este personaje relata en su libro “We Never Went to the Moon” (Nunca fuimos a la luna), que la NASA en conjunto con otros organismos secretos, trabajaron para trucar la hazaña del Apolo 11.
La versión de Kaysing, sostiene que se lanzó un cohete Saturno V vacío, que volvió a la Tierra cuando estaba fuera de la vista del público. Para hacer creíble el evento, infiere que, la NASA preparó un paisaje lunar en una cueva subterránea de Nevada.
Mientras tanto, los astronautas y el control de la misión, formaban parte de una puesta en escena meticulosamente diseñada para engañar al público y para hacer creer que eso era “Un pequeño paso para el Hombre y un gran salto para la Humanidad” según las palabras de Neil Amstrong. Para este supuesto gran fraude, se tomarían fotografías y videos trucados.
Esta serie de planteamientos fantasiosos, se construye sobre la creencia de los escépticos sobre la incapacidad de la NASA, para llevar con seguridad hombres a la Luna a finales de los años 60 a menos de una década de haberse anunciado el proyecto. Ser los primeros seres humanos en pisar nuestro satélite artificial, les aseguraba un trofeo propagandístico frente a los soviéticos, manteniendo la financiación de sus verdaderos proyectos espaciales.
Gran parte de la evidencia que se presenta como apoyo de la tesis del fraude, consiste en el estudio de ciertas fotografías muy difundidas en la red que, al parecer de algunos, muestran imágenes incongruentes.
El 20 de julio de 1969, más de 600 millones de personas -la quinta parte de la población mundial- contemplaban con reverencia como en la misión espacial estadounidense Apolo 11, un hombre común y corriente, el astronauta Neil Armtrong se convertía en el primer hombre que pisaba la Luna.
Hoy en día, existe un número considerable de habitantes del planeta que dudan sobre la veracidad del alunizaje en 1969, sólo unos años después de la promesa de Kennedy. Desde hace varios años, circulan teorías que establecen, que todo se trató de un montaje levantado por el gobierno estadounidense, para demostrar su superioridad en la carrera espacial frente a los rusos y que las supuestas imágenes en directo desde la luna, se produjeron para un público mundial en un escenario artificial en Nevada.
En aquella época, la guerra fría estaba en pleno apogeo. Esa la larga y abierta rivalidad que mantuvo a Estados Unidos con la entonces Unión Soviética y sus respectivos aliados tras la segunda guerra mundial. Teniendo a la NASA como una de las armas más importantes de esta batalla.
Entre los detractores del alunizaje, se halla Bill Kaysing, redactor técnico en una empresa relacionada con las misiones Apolo en esa época. Este personaje relata en su libro “We Never Went to the Moon” (Nunca fuimos a la luna), que la NASA en conjunto con otros organismos secretos, trabajaron para trucar la hazaña del Apolo 11.
La versión de Kaysing, sostiene que se lanzó un cohete Saturno V vacío, que volvió a la Tierra cuando estaba fuera de la vista del público. Para hacer creíble el evento, infiere que, la NASA preparó un paisaje lunar en una cueva subterránea de Nevada.
Mientras tanto, los astronautas y el control de la misión, formaban parte de una puesta en escena meticulosamente diseñada para engañar al público y para hacer creer que eso era “Un pequeño paso para el Hombre y un gran salto para la Humanidad” según las palabras de Neil Amstrong. Para este supuesto gran fraude, se tomarían fotografías y videos trucados.
Esta serie de planteamientos fantasiosos, se construye sobre la creencia de los escépticos sobre la incapacidad de la NASA, para llevar con seguridad hombres a la Luna a finales de los años 60 a menos de una década de haberse anunciado el proyecto. Ser los primeros seres humanos en pisar nuestro satélite artificial, les aseguraba un trofeo propagandístico frente a los soviéticos, manteniendo la financiación de sus verdaderos proyectos espaciales.
Gran parte de la evidencia que se presenta como apoyo de la tesis del fraude, consiste en el estudio de ciertas fotografías muy difundidas en la red que, al parecer de algunos, muestran imágenes incongruentes.
Teorías acerca de la llegada del hombre a la luna
Que los cohetes despegaron no hay dudas (miles de personas estuvieron presentes), como también pueden haberse quedado paseando en órbita terrestre. Pero hoy en día hay preguntas que no tienen respuestas aún, como los rumores de las primeras palabras de Neil Armstrong. -¿ Qué pasó con la cuarentena que sufrieron los astronautas? ¿ Por qué dejó el hombre de ir a la luna? Hoy en día con los millones que maneja la publicidad y los medios, sería “fácil” hacer un viaje a la luna más.
David Percy, fotógrafo profesional, expone con argumento que la iluminación de las fotografías de las misiones Apolo solo se pudieron conseguir en un estudio de la Tierra. También dice tener un informador de la Nasa, que ha filtrado información sobre el fraude.
Ralph René, escritor de New Jersey, sostiene que el hombre nunca fue a la luna. Afirma que las fotos de las misiones Apolo fueron hechas en un estudio del Gobierno cerca de la ciudad de Mercury (Nevada).
Las siguientes imágenes son solo algunas de las tantas que revelan situaciones sospechosas sobre los reportes que se hicieron cuando la misión apolo 11 llegó a la luna:
Dónde está el cráter?: Cuando este Módulo Lunar se posó en la Luna no produjo ningún cráter entre sus patas, a pesar de la considerable cantidad de polvo que debía haber levantado durante su descenso.Pisada: Debajo del Módulo hay una pisada, a pesar de que nadie anduvo por esa parte de la Luna antes del descenso del vehículo.Texto visible: A la izquierda del Módulo se ven las palabras: United States, aunque están en la sombra. Buzz Aldrin dijo que no había refracción de la luz, lo que indica que se empleo otra fuente luminosa.
Fotografía del Apolo 11: se puede observar a Neil Armstrong y Buzz Aldrin colocando la bandera de los Estados Unidos. Esta imagen fue tomada por una cámara de 16mm montada sobre el Módulo Lunar. La sombra de Aldrin (flecha verde) es bastante más larga que la de Armstrong. Como la única luz en la luna y la única luz empleada fue la del sol, las sombras no deberían ser desiguales.Fotografía de la Misión Apolo 12: El astronauta de la foto es Alan Bean, sosteniendo un contenedor de muestras. En el reflejo del casco se puede observar a Charles Conrad, esto es imposible ya que el reflejo del sol no debería dejar ver absolutamente nada. El traje de Alan puede verse con demasiada claridad lo cual indica que la luz del sol no era la única luz presente. El contenedor de muestras se ve claramente, aun estando de espaldas a la luz.
En el siguiente video se puede observar una especie de "making off" del reporte, donde se cae un foco de grabación.




