lunes, 16 de abril de 2007

¿Llegó realmente el hombre a la luna?



Recientemente se han cumplido 35 años de la llegada del hombre a la luna. Quienes tuvieron la oportunidad de presenciar, a través de la pantalla de televisión de sus hogares aquellos acontecimientos, todavía relatan la emoción trasmitida por un hecho sin precedentes.
El 20 de julio de 1969, más de 600 millones de personas -la quinta parte de la población mundial- contemplaban con reverencia como en la misión espacial estadounidense Apolo 11, un hombre común y corriente, el astronauta Neil Armtrong se convertía en el primer hombre que pisaba la Luna.
Hoy en día, existe un número considerable de habitantes del planeta que dudan sobre la veracidad del alunizaje en 1969, sólo unos años después de la promesa de Kennedy. Desde hace varios años, circulan teorías que establecen, que todo se trató de un montaje levantado por el gobierno estadounidense, para demostrar su superioridad en la carrera espacial frente a los rusos y que las supuestas imágenes en directo desde la luna, se produjeron para un público mundial en un escenario artificial en Nevada.
En aquella época, la guerra fría estaba en pleno apogeo. Esa la larga y abierta rivalidad que mantuvo a Estados Unidos con la entonces Unión Soviética y sus respectivos aliados tras la segunda guerra mundial. Teniendo a la NASA como una de las armas más importantes de esta batalla.
Entre los detractores del alunizaje, se halla Bill Kaysing, redactor técnico en una empresa relacionada con las misiones Apolo en esa época. Este personaje relata en su libro “We Never Went to the Moon” (Nunca fuimos a la luna), que la NASA en conjunto con otros organismos secretos, trabajaron para trucar la hazaña del Apolo 11.
La versión de Kaysing, sostiene que se lanzó un cohete Saturno V vacío, que volvió a la Tierra cuando estaba fuera de la vista del público. Para hacer creíble el evento, infiere que, la NASA preparó un paisaje lunar en una cueva subterránea de Nevada.
Mientras tanto, los astronautas y el control de la misión, formaban parte de una puesta en escena meticulosamente diseñada para engañar al público y para hacer creer que eso era “Un pequeño paso para el Hombre y un gran salto para la Humanidad” según las palabras de Neil Amstrong. Para este supuesto gran fraude, se tomarían fotografías y videos trucados.
Esta serie de planteamientos fantasiosos, se construye sobre la creencia de los escépticos sobre la incapacidad de la NASA, para llevar con seguridad hombres a la Luna a finales de los años 60 a menos de una década de haberse anunciado el proyecto. Ser los primeros seres humanos en pisar nuestro satélite artificial, les aseguraba un trofeo propagandístico frente a los soviéticos, manteniendo la financiación de sus verdaderos proyectos espaciales.
Gran parte de la evidencia que se presenta como apoyo de la tesis del fraude, consiste en el estudio de ciertas fotografías muy difundidas en la red que, al parecer de algunos, muestran imágenes incongruentes.


Teorías acerca de la llegada del hombre a la luna
Que los cohetes despegaron no hay dudas (miles de personas estuvieron presentes), como también pueden haberse quedado paseando en órbita terrestre. Pero hoy en día hay preguntas que no tienen respuestas aún, como los rumores de las primeras palabras de Neil Armstrong. -¿ Qué pasó con la cuarentena que sufrieron los astronautas? ¿ Por qué dejó el hombre de ir a la luna? Hoy en día con los millones que maneja la publicidad y los medios, sería “fácil” hacer un viaje a la luna más.
David Percy, fotógrafo profesional, expone con argumento que la iluminación de las fotografías de las misiones Apolo solo se pudieron conseguir en un estudio de la Tierra. También dice tener un informador de la Nasa, que ha filtrado información sobre el fraude.
Ralph René, escritor de New Jersey, sostiene que el hombre nunca fue a la luna. Afirma que las fotos de las misiones Apolo fueron hechas en un estudio del Gobierno cerca de la ciudad de Mercury (Nevada).

Las siguientes imágenes son solo algunas de las tantas que revelan situaciones sospechosas sobre los reportes que se hicieron cuando la misión apolo 11 llegó a la luna:
Dónde está el cráter?: Cuando este Módulo Lunar se posó en la Luna no produjo ningún cráter entre sus patas, a pesar de la considerable cantidad de polvo que debía haber levantado durante su descenso.Pisada: Debajo del Módulo hay una pisada, a pesar de que nadie anduvo por esa parte de la Luna antes del descenso del vehículo.Texto visible: A la izquierda del Módulo se ven las palabras: United States, aunque están en la sombra. Buzz Aldrin dijo que no había refracción de la luz, lo que indica que se empleo otra fuente luminosa.



Fotografía del Apolo 11: se puede observar a Neil Armstrong y Buzz Aldrin colocando la bandera de los Estados Unidos. Esta imagen fue tomada por una cámara de 16mm montada sobre el Módulo Lunar. La sombra de Aldrin (flecha verde) es bastante más larga que la de Armstrong. Como la única luz en la luna y la única luz empleada fue la del sol, las sombras no deberían ser desiguales.


Fotografía de la Misión Apolo 12: El astronauta de la foto es Alan Bean, sosteniendo un contenedor de muestras. En el reflejo del casco se puede observar a Charles Conrad, esto es imposible ya que el reflejo del sol no debería dejar ver absolutamente nada. El traje de Alan puede verse con demasiada claridad lo cual indica que la luz del sol no era la única luz presente. El contenedor de muestras se ve claramente, aun estando de espaldas a la luz.

En el siguiente video se puede observar una especie de "making off" del reporte, donde se cae un foco de grabación.


La virgen de Villa Alemana


En plena dictadura Villa Alemana se transformó en santuario de la histeria. Miles de personas acudían a Peña Blanca para tener contacto con Miguel Ángel Poblete Poblete, el vidente de Villa Alemana. Familias enteras llegaban al lugar para comunicarse con la Virgen a través de este personaje como único soplo esperanzador en medio del caos político y social. Se acabaron los 80. Volvió la democracia. Y el vidente Miguel Ángel quedó en el olvido. Culpó a los medios de comunicación de arruinar su vida. Se volvió transexual. Formó una secta. Dice que sigue viendo y comunicándose con la Virgen. Ya nadie le cree.
Miguel Ángel actual nació el 27 de mayo de 1966, en Curicó. Antes de los dos meses, su madre ya lo había entregado en adopción y su padre jamás lo reconoció. La vida de familia le duró hasta los 10 años, cuando su madre adoptiva lo entregó a una casa de menores, por no poder seguir manteniéndolo.Así comenzó un largo transitar de hogar en hogar de niños e incluso llegó a una casa de menores, una suerte de cárcel d
e la época.Dos años después, quedaría a cargo del Centro de Rehabilitación Carlos Van Buren, en la Quinta Región. Estaba allí cuando Miguel Angel comenzó, a mediados de 1983, las aparentes visiones de la Virgen. El entonces gerente del Centro de menores cree saber el germen de estas supuestas visiones del joven. “A mediados de julio, un grupo de menores del centro de Rehabilitación, subieron al Cerro la Virgen a fumar marihuana y a la vuelta llegaron medios volados. Fue ahí cuando dijeron que se les había aparecido la Virgen", cuenta Julio Irarrázaval. Entre esos estaba Miguel Ángel.
Pocas semanas después, Miguel Ángel se fugaría del hogar, como tantas veces. "Ahí él se fue donde una profesora de su colegio que vivía en Quilpué. A ella le contó que se le había aparecido la Virgen. Fue ella la que armó el gran boche", afirma el sicólogo Irarrázaval.
Nadie entiende con claridad como el joven Miguel Ángel generó el magnetismo para mover multitudes. Pero ninguna de estas características empañaban en nada lo que para muchos de los devotos de Peñablanca, siguen siendo verdaderas apariciones de la Virgen.A mediados de 1988 las visitas de la Virgen, para algunos, y un simple fenómeno de masas, para otros, se apagaron. Comenzaba así el ocaso del vidente y probablemente el período más duro para Miguel Ángel.
Primero surgieron las dudas sobre su condición sexual. "Nunca se supo que hubiera tenido algún trato homosexual. Esa es una cosa que inmediatamente se sabía", afirma Irarrázaval.
Un año después de las apariciones, Miguel Ángel se presentó a la prensa como mujer. Con pelo largo y un cuerpo notoriamente más femenino. Afirmó que siempre había sido mujer.
En los mismos diarios, algunos de los fieles de Miguel Ángel aseguraban estar felices porque se comprobaban las afirmaciones del arcángel San Miguel. Para ellos era simplemente una prueba de fe.
En esa época decide llamarse definitivamente Karole Romanov, aunque legalmente mantienen su identidad de Miguel Ángel Poblete.
Regresaron las supuestas apariciones, esta vez se manifestaron en círculos más cerrados.
Hoy mantiene un grupo menor de seguidores, pero disciplinados. Estos estarían distribuidos principalmente entre Santiago y la Quinta Región.
El 21 de marzo del 2001 quedó inscrita con personalidad jurídica, la entidad religiosa Apóstoles de los Últimos Tiempos. En ninguno de los documentos aparece Miguel Ángel Poblete, ni menos como la actual Karole.
Situaciones, aunque hasta hay quienes rodean a Miguel Ángel de un halo de santidad y veneración, existen también quienes consideraron a Poblete un farsante utilizado por los servicios de seguridad del Régimen Militar. Es que resulta curioso que se le diese tanta importancia a los comentarios de un joven sobre las apariciones de la virgen. Nadie puede asegurar en realidad su certeza, pero lo que si está claro es que una noticia como esta desvió latentemente la concentración de la gente de lo que sucedía en el país con el régimen militar. Una noticia que causó furor en aquellos tiempos, y que indiscretamente, perdió presencia en los mismos tiempos en que nuestro país regresaba a la democracia.

“CASO ANFRUNS”

Rodrigo Anfruns Papi, de seis años, jugaba en el antejardín de la casa de sus abuelos, en las cercanías de la intersección de Miguel Claro con Sucre, comuna de Providencia, cuando desapareció, un día 3 de junio de 1979.
De la desesperación de su familia se hizo parte el país completo, que clamó por el retorno sano y salvo del menor, que se presumía secuestrado. La repercusión del hecho fue tal, que incluso figuras del espectáculo hicieron emotivos llamados, a través de la televisión, para lograr la liberación de Rodrigo.
Las policías movilizaron numerosos recursos e incluso en el caso colaboraron agentes de los organismos represivos de la dictadura de Augusto Pinochet. Sin embargo, no habían pistas sobre el destino del pequeño.Tras 11 días de agonía, el 14 de junio de 1979, el cuerpo sin vida de Anfruns fue hallado en un sitio baldío, en las proximidades de su residencia, el que había sido registrado en varias ocasiones, incluso con la ayuda de perros adiestrados.
Según la Policía de Investigaciones de la época, la culpa recaía en un menor de 16 años, individualizado con las iniciales P.P.V. (Patricio Pincheira Villalobos) , quien condujo a los detectives al lugar, tras confesar su crimen.
La versión oficial del momento, indicó que el cadáver siempre estuvo en una sola parte y, "misteriosamente", pasó inadvertido para decenas de uniformados que recorrieron la zona buscándolo...¿ EXTRAÑO? ¿SOSPECHOSO?...ABSOLUTAMENTE

Las diligencias posteriores y la edad del supuesto homicida hicieron que, rápidamente, el entonces juez Ricardo Gálvez, quien actualmente es ministro de la Corte Suprema, cerrara el caso.
Además, Investigaciones recibió públicas felicitaciones de parte de La Moneda, encabezada por quienes entonces fuesen los ministros del Interior y Justicia de Pinochet, Sergio Fernández y Mónica Madariaga, respectivamente.
Sin embargo, las numerosas dudas que generó el caso, sobre todo cómo pudo un cuerpo estar 11 días en un sitio eriazo registrado en varias ocasiones, siempre hicieron pensar a la familia Anfruns Papi que la verdad aún no era completa...

El Libro...

De acuerdo a versiones desarrolladas por el libro "Una verdad pendiente", de la periodista Soledad Pino, publicado en el año 2003; se concluye que la justificación oficial de la data de muerte del menor, no tendría absolutamente nada que ver con la realidad de los hechos, que fuertemente propagó el ex director de Investigaciones, Ernesto Baeza Michelsen. Pino pone el acento en "una venganza de miembros de los aparatos represivos de la dictadura CNI, quienes secuestraron a Anfruns para darle un aterrador mensaje al oficial Luis Iracabal Lobos que pertenecía a la CNI y que tuvo problemas con otros militares de la misma unidad debido a su conocimiento de un presunto tráfico de armas". Luis Iracabal Lobos, es hijo del segundo esposo de Guillermina Stange, abuela del niño asesinado.
Las informaciones de prensa, involucran directamente a Luis Iracabal Lobos con Manuel Contreras ex director de la siniestra DINA, que dependía directamente de Augusto Pinochet.

La ex ministro de Justicia de la dictadura Monica Madariaga, en declaraciones a la prensa expresó que "aquí estaba metido el tráfico de armas y trataban de amedrentar al hijo del esposo de su abuela, porque tenían trabajos que financiaban a la CNI, y había tratado de actuar solo". Monica Madariaga acusa la responsabilidad directa de Manuel Contreras en el crimen del niño Anfruns.

La autora del libro asegura además que cinco personas fueron claves en las conclusiones falsas que se habrían sacado durante la investigación, ellos son Rodolfo Stange, ex director de Carabineros; Aquiles Blú, el carabinero que habría ordenado detener las investigaciones;Hernán Tuane, sicólogo del menor inculpado; José Luis Vásquez médico forense y Ricardo Gálvez, actual ministro de la Corte Suprema. La periodista afirma que ellos cometieron ciertas acciones que, en definitiva, distorsionaron la verdad.

Situación Judicial

En la época en que ocurrió el estremecedor homicidio de Rodrigo, el juez a cargo
Ricardo Gálvez, cerró la investigación en 1982, luego de inculpar a P.P.V., aunque luego afloraron muchas dudas respecto a la verdad de los hechos.Esas dudas, sumadas a la versión del ex carabinero Jorge Rodríguez, quien se acercó a la madre de Anfruns para que confidenciarle que el cadáver del menor fue llevado deliberadamente por "oficiales de Investigaciones" al sitio eriazo donde fue encontrado, provocaron que la madre del menor se decidiera a actuar nuevamente; interponiendo una querella para reabrir la investigación.

"Yo dije que era tiempo de hablar, de decir cosas para que ustedes puedan seguir investigando: yo soy testigo de que a él lo trajeron. Lo digo con vergüenza, porque antes no era el momento de decirlo", dijo en una entrevista televisiva. El policía retirado agregó "en la madrugada del día que Rodrigo apareció, tal como lo dijo la señora que vivía acá, nosotros vimos ingresar el vehículo y vimos el cuerpo de Rodrigo en el portamaletas. Era un vehículo típico de la gente de Investigaciones o de la CNI de la época. No recuerdo la marca, pero tipo Opala, verde oscuro".

Rodrigo Anfruns: ¿víctima de la CNI?

“Fue una pesadilla que nos azotó durante once días y llegó a alcanzar a todos los chilenos. Mi nieto, Rodrigo Anfruns, de seis años, desapareció desde mi casa la tarde del domingo 3 de junio de 1979, luego de salir a jugar con otros niños. Aún tengo grabada en mi memoria su carita hermosa y sonriente, diciéndome que estaba deliciosa la comida que le preparé ese último día que pude estar junto a él”. Este es uno de los recuerdos que dejó Guillermina Stange Wistuba, la abuela paterna del niño, ya fallecida, en el libro de la periodista Soledad Pino Una verdad pendiente, la desaparición de Rodrigo Anfruns Papi .
Tres días después del secuestro de Rodrigo, un policía de civil le preguntó a Guillermina qué había almorzado el niño ese domingo. Respondió: “Carne y papas”. Cuando apareció el cadáver de su nieto, once días después, la autopsia reveló que en su estómago había “carne y papas a medio digerir”. Ese dato, que mucho tiene de macabro como tantos otros aspectos de este crimen, fue valorado como “clave” en el proceso sustanciado por Ricardo Gálvez Blanco, actual ministro de la Corte Suprema. Supuestamente, demostraba que el niño había sido asesinado el mismo día de su desaparición, y en el mismo lugar en que fue hallado -un sitio eriazo inmediato a la casa de la abuela del pequeño-, lo cual simplificaba las cosas. Bastaba con presentar un solo homicida: el adolescente de 16 años Patricio Pincheira Villanueva (PPV) quien, en un acto de locura momentánea, lo habría asfixiado aplastando la cara de Rodrigo en la tierra, luego de haber intentado abusar de él. Así, el crimen pasaba a ser un hecho policial más, ejecutado por un adolescente desequilibrado.
Pocos creyeron la versión oficial. Había demasiadas contradicciones. Una primera autopsia -desestimada en el proceso- señalaba que, por el estado del cuerpo, el niño no llevaba más de dos o tres días sin vida, que su estómago tenía evidencias de haber pasado por un largo período de inanición antes de volver a recibir como alimento la carne y las papas que no alcanzó a digerir... y que había sido torturado. Tenía marcas de ataduras en las piernas, evidencias de haber recibido golpes y quemaduras -probablemente producidas por cigarrillos- en diversas partes de su cuerpo, incluido el rostro. El informe legista indica que la causa de muerte fue asfixia por sofocación.

En todo esto se percibía la mano represiva de la dictadura militar, que desangraba a Chile con extrema crueldad...